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28/9/19

Los 10 efectos secundarios más comunes de las pastillas anticonceptivas


Los 10 efectos secundarios más comunes de las pastillas anticonceptivas
Los 10 efectos secundarios más comunes de las pastillas anticonceptivas

¿Es verdad que provocan dolores de cabeza, disminución de la libido o aumento del peso? Lo repasamos en esta galería.

muyinteresante.es

La píldora anticonceptiva oral, comúnmente conocida como "la píldora", es un método basado en hormonas para prevenir el embarazo. También puede ayudar a resolver la menstruación irregular, los períodos dolorosos o intensos, la endometriosis, el acné y el síndrome premenstrual (SPM).

Las píldoras anticonceptivas funcionan evitando la ovulación. No se produce ningún óvulo, por lo que no hay nada que los espermatozoides fertilicen. El embarazo no puede tener lugar.

"La píldora" tiene ventajas y desventajas. Se puede recomendar a las personas con diferentes factores de riesgo que utilicen un tipo particular de píldora.


Tipos de pastillas

Existen diferentes tipos de píldoras anticonceptivas. Todas contienen formas sintéticas de las hormonas estrógeno, progesterona o ambas. La progesterona sintética se llama progestina. Las píldoras combinadas contienen progestina y estrógeno. La "mini píldora" contiene solo progestina.

Las píldoras monofásicas contienen el mismo equilibrio hormonal. Con las píldoras fásicas, se toman dos o tres tipos diferentes de píldoras cada mes, cada uno con un balance diferente de hormonas.

Las píldoras anticonceptivas se presentan como "píldoras diarias" o como "píldoras de 21 días". Un paquete de píldoras diarias dura 28 días, pero siete de las píldoras están inactivas, son placebo. La píldora diaria puede ser más fácil de usar correctamente, ya que la rutina es la misma todos los días y no hay que hacer descansos, evitando así posibles olvidos.

Usada correctamente, la píldora es altamente efectiva, pero debido a que las personas cometen errores, se cree que ocurren 6 a 12 embarazos en cada 100 cada año mientras se emplea. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estiman la tasa de fracaso de ambos tipos de píldoras en un 9%.

Las píldoras anticonceptivas no previenen las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Sólo un condón puede ayudar a prevenir este tipo de infección.

Los efectos secundarios comunes de los anticonceptivos orales incluyen: manchado intermenstrual, náuseas, sensibilidad en los senos, dolores de cabeza y migraña, aumento de peso, cambios de humor, periodos perdidos, libido disminuida, secreción vaginal o cambios en la vista para quienes usan lentes de contacto/lentillas.



Efectos secundarios anticonceptivos
 

Las pastillas anticonceptivas provocan manchado intermenstrual

Uno de los efectos secundarios más comunes de la píldora es que puede acarrear un sangrado vaginal entre períodos menstruales. Según los estudios, este manchado intermenstrual es experimentado por aproximadamente el 50% de las mujeres durante los tres primeros meses de utilización. Pasado este tiempo, el porcentaje de mujeres que sufre este efecto secundario se reduce al 10%. Si se experimentan más de 5 días de sangrado mientras se toma la píldora se recomienda acudir al ginecólogo.

Las pastillas anticonceptivas provocan náuseas

Sentir náuseas de carácter leve al comenzar el tratamiento de la píldora es muy frecuente. Sin embargo, estos síntomas desaparecen rápido. Si no lo hicieran o si las náuseas se volvieran graves o persistentes los expertos recomiendan acudir al ginecólogo inmediatamente.

Las pastillas anticonceptivas provocan sensibilidad en los senos

La píldora puede causar que el tamaño de los pechos aumente y que estos se vuelvan mucho más sensibles al contacto, sobre todo durante las primeras semanas de haber empezado a tomar la píldora. Reducir la ingesta de cafeína y de sal puede disminuir esta sensibilidad. Si esta hiperestesia no cesa, los expertos recomiendan acudir a su ginecólogo habitual.

Las pastillas anticonceptivas provocan dolores de cabeza

Es habitual que muchas mujeres sientan leves dolores de cabeza durante las primeras semanas de haber comenzado el tratamiento; eso sí, si no cesa, los expertos recomiendan acudir a su ginecólogo habitual para solucionar este problema.

Las pastillas anticonceptivas provocan un aumento de peso

A pesar del fracaso de los estudios clínicos para revelar que las píldoras anticonceptivas causan fluctuaciones de peso, la evidencia más clara es que algunas mujeres experimentan, sobre todo,  retención de líquidos, especialmente en las áreas de los pechos y de las caderas, lo que conduce a un aumento del peso corporal.

Las pastillas anticonceptivas provocan cambios de humor

Si tenemos historial de haber sufrido depresión o historial familiar que lo haya padecido es un punto importante a consultar con el ginecólogo, ya que algunas mujeres experimentan depresión u otros cambios emocionales negativos al tomar la píldora.

Las pastillas anticonceptivas provocan pérdidas menstruales

A pesar de que hagamos un uso adecuado de la píldora y que no nos saltemos o se nos olvide ninguna de las pastillas, es posible que algún mes se pierda ese período menstrual. Algunos de los factores que provocan esta circunstancia son las enfermedades, el estrés, los viajes o anormalidades tiroideas.

Las pastillas anticonceptivas provocan una disminución de la libido

Está demostrado que la píldora puede afectar al deseo sexual debido a las mismas hormonas que se encargan de bloquear la posibilidad de embarazo. Sin embargo, también existen otros factores externos que pueden causar una disminución de la libido. De todas formas si esta situación se prolongara, los expertos recomiendan acudir al ginecólogo.

Las pastillas anticonceptivas provocan una alteración en el flujo vaginal


Algunas mujeres pueden experimentar cambios en la secreción vaginal que pueden ir desde un aumento general a la disminución de la lubricación vaginal durante el coito o relación sexual. Si esta circunstancia perdura los expertos recomiendan acudir al ginecólogo para descartar posibles infecciones.

Las pastillas anticonceptivas provocan una alteración de la visión


Esta alteración de la visión puede ocurrir con las extendidas lentillas o lentes de contacto. Si utilizamos habitualmente lentillas y notamos cambios en la visión los expertos recomiendan consultar a un oftalmólogo si se trata durante el comienzo del uso de la píldora.

17/3/16

Las mujeres obesas que toman la píldora anticonceptiva se enfrentan a un riesgo más elevado de una forma rara de accidente cerebrovascular


Las mujeres obesas que toman la píldora anticonceptiva se enfrentan a un riesgo más elevado de una forma rara de accidente cerebrovascular

Pero el riesgo general sigue siendo bajo, según unos expertos

healthfinder.gov

Las mujeres obesas que toman anticonceptivos orales podrían tener un riesgo más alto de un tipo raro de accidente cerebrovascular (ACV), sugiere un estudio reciente.

Los investigadores holandeses encontraron que las mujeres obesas que tomaban la píldora anticonceptiva tenían casi 30 veces más probabilidades de sufrir de este tipo raro de ACV, conocido como trombosis venosa cerebral (TVC), en comparación con las mujeres de peso normal que no tomaban la píldora anticonceptiva.

Pero las probabilidades de sufrir de este tipo de ACV en el transcurso de la vida seguían siendo muy bajas, añadieron los investigadores. Y el estudio no fue diseñado para probar una relación causal.

La TVC afecta a poco más de una persona de cada 100,000 al año, apuntó el autor del estudio, el Dr. Jonathan Coutinho, neurólogo especialista en ACV del Centro Médico Académico de la Universidad de Ámsterdam.

En Estados Unidos, eso equivale a unos 4,200 nuevos pacientes al año, dijo.

Coutinho añadió que la TVC tiende a ocurrir sobre todo en niños y adultos jóvenes y de mediana edad.

La Dra. Carolyn Westhoff, profesora de obstetricia y ginecología, y epidemióloga de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, dijo que los hallazgos, aunque no son sorprendentes, ofrecen "una pieza adicional de respaldo del rompecabezas".

Las mujeres obesas tienen un riesgo más alto de coágulos, al igual que las usuarias de anticonceptivos orales, explicó.

"Cuando esos dos factores de riesgo se juntan, hay un riesgo incluso más alto de coágulos", dijo Westhoff, que también es editora jefa de la revista Contraception.

En general, la TVC provoca menos discapacidad que otros tipos de ACV causados por el bloqueo de un vaso sanguíneo (isquémicos), y más de cinco de cada seis pacientes tienen una recuperación y unos resultados buenos a largo plazo, comentó el Dr. Chirantan Banerjee, profesor asistente de neurología de la Universidad Médica de Carolina del Sur, en Charleston.

"El problema es que a veces es más difícil de diagnosticar, porque los pacientes pueden tener síntomas no específicos y variables que por lo general no se atribuyen al ACV, como dolor de cabeza, confusión, vista borrosa o convulsiones", explicó.

El estudio aparece en la edición en línea del 14 de marzo de la revista JAMA Neurology.

El estudio incluyó a 186 pacientes adultos de TVC, tanto hombres como mujeres. Sufrieron ACV entre mediados de 2000 y el 31 de diciembre de 2014.

El estudio también incluyó un grupo de control de más de 6,000 adultos sanos. Esos adultos habían participado en un gran estudio holandés llevado a cabo entre 1999 y 2004. Ese estudio observó los factores de riesgo de la trombosis venosa profunda (TVP) y del embolismo pulmonar (EP), coágulos sanguíneos que ocurren en las piernas y en los pulmones.

Los investigadores encontraron que los pacientes de TVC con frecuencia eran más jóvenes. Tenían una edad media de 40 años, en comparación con 48 del grupo de control, según el estudio. También era más probable que tuvieran antecedentes de cáncer. Y era más probable que fueran mujeres y usuarias de anticonceptivos orales, halló el estudio.

La obesidad se asoció con un aumento de casi 30 veces en el riesgo de TVC, pero solo entre las mujeres que usaban la píldora anticonceptiva. La obesidad se define como un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. El IMC es un cálculo aproximado de la grasa corporal de una persona basado en la estatura y el peso.

"Para nosotros, fue particularmente sorprendente que la obesidad solo sea un factor de riesgo en las mujeres que usan anticonceptivos orales", apuntó Coutinho. "Habríamos anticipado que fuera un factor de riesgo en todos los pacientes, y quizá más fuerte en las mujeres que toman anticonceptivos orales".

Coutinho y sus colaboradores anotan que el estudio incluye una cantidad relativamente baja de pacientes de TVC, y que depende de sujetos de control de un periodo anterior. Esas y otras limitaciones podrían haber sesgado los resultados.

Pero concluyeron que las mujeres obesas deben ser informadas sobre el riesgo de ACV si usan anticonceptivos orales, sobre todo si ya tienen otros factores de riesgo de accidente cerebrovascular.

En un editorial relacionado, Banerjee dijo que "sería prudente" ofrecer a las mujeres obesas una mejor consejería, que incluya la consideración de opciones anticonceptivas no hormonales.

Los autores del estudio sugirieron que se podrían ofrecer métodos alternativos de anticoncepción a las mujeres obesas. Una opción que sugirieron fue el dispositivo intrauterino (DIU).

10/9/15

Anticonceptivos y accidentes cerebrovasculares [10-9-15]


Anticonceptivos y accidentes cerebrovasculares

Desde la década del 60 en que fueron lanzados al mercado, los anticonceptivos orales estuvieron asociados con trastornos vasculares; en especial, con el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Esto hizo que los médicos no los recomendaran a aquellas pacientes que tuvieran antecedentes familiares de estos padecimientos. Sin embargo, los preparados que se administran en la actualidad contienen dosis mucho más pequeñas que los anteriores y, en consecuencia, sus efectos colaterales son menores.

Los anticonceptivos orales se componen de estrógeno y progesterona, las hormonas sexuales femeninas. La provisión extra de estas hormonas en el organismo interfiere en el ciclo sexual de la mujer, inhibe la ovulación y, por lo tanto, la posibilidad de que se produzca un embarazo.

Pero estas hormonas pueden causar efectos no deseados. Los estrógenos provocan un aumento de los niveles de las globulinas que participan en el proceso de la coagulación, especialmente los factores VII y X, por esa razón puede darse un estado de hipercoagulabilidad.

Al parecer, la formación de trombos (coágulos) se relaciona con el incremento de los factores de coagulación y, también, con un aumento de la adhesividad de las plaquetas debido al componente estrogénico de los anticonceptivos. Sin embargo, la incidencia de alteraciones trombogénicas ha disminuido a medida que se han reducido las cantidades de estrógeno de los distintos preparados.

Accidente cerebrovascular

En un estudio publicado por el Journal of the American Medical Association, el doctor Claiborne Johnston y sus colegas de la Universidad de California, San Francisco, indicaron que el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular se duplica con el uso de las píldoras que se prescriben actualmente, que tienen bajas dosis de hormonas. El riesgo se duplica nuevamente si las dosis de estrógenos son más altas.

Pero a continuación Johnston afirmó que "el riesgo es tan bajo que, aunque se duplique, sigue siendo bajo". Lo que sí conviene tomar en cuenta, según los especialistas, es que los riesgos aumentan con la edad, los factores hereditarios y los hábitos de vida.

Para Johnston, "la posibilidad de padecer un accidente cerebrovascular no debería influir en la decisión de las mujeres con respecto a tomar la píldora". Sin embargo, admitió que las probabilidades aumentan en las mujeres fumadoras que tienen más de 35 años. De hecho, la hipertensión y el tabaquismo son factores de riesgo por sí mismos.

"Dado que alrededor de 16 millones de mujeres estadounidenses toman la píldora, si los prohibiéramos, tendríamos, tal vez, 400 accidentes cerebrovasculares menos por año, pero habría unos 690 mil embarazos no deseados", enfatizó Johnston.

Fumadoras, abstenerse

Especialista locales, si bien coincidieron en parte con lo afirmado por Johnston y consideró que los anticonceptivos orales no son peligrosos, hacen una salvedad: en el caso de pacientes con otros factores de riesgo, como el tabaquismo o la dislipidemia (colesterol alto), las píldoras anticonceptivas se convierten en otro factor de riesgo para la enfermedad vascular. En mujeres mayores de 35 años que fuman, tienen alto nivel de lípidos y, a su vez, toman anticonceptivos, la incidencia de accidente cerebrovascular o infarto de miocardio es mayor.

Los anticonceptivos están contraindicados, en general, en las mujeres fumadoras, mayores de 35 años, debido a que pueden convertirse en factor de riesgo de infarto de miocardio.

Otro de los efectos adversos atribuidos a los anticonceptivos ha sido el de la incidencia de trombosis venosa; es decir, la formación de coágulos o trombos en las venas. Si estos coágulos migran desde el lugar donde se han formado hacia otras partes del cuerpo, se produce lo que se denomina tromboembolia. Los trombos formados en las venas, por lo general, migran hacia el pulmón y provocan embolia pulmonar.

Las várices no son un obstáculo

Dado que los estrógenos aumentan la hipercoagulabilidad, se pensaba que las mujeres que padecían várices corrían mayores riesgos de sufrir tromboembolia. Sin embargo, no existen pruebas de que la incidencia de tromboembolia sea mayor en mujeres que padecen várices en las extremidades inferiores. Por esta razón, hoy día las píldoras ya no están contraindicadas en mujeres con várices.

En realidad, a pesar de los numerosos estudios realizados, aún se desconocen los mecanismos por los cuales se producen las alteraciones en la sangre como consecuencia de los anticonceptivos.

No obstante, en el último tiempo se ha logrado avanzar en la materia, en especial gracias a un estudio que demuestra que los estrógenos contenidos en las píldoras reducen la cantidad de proteína C, una sustancia que participa en los procesos de la coagulación. La proteína C contribuye a inhibir la producción de trombina, un coagulante. Si disminuye la cantidad de proteína C, hay una mayor disponibilidad de trombina y, en consecuencia, una mayor predisposición a sufrir trastornos trombóticos.

Médicos del Instituto de Investigación Cardiovascular de la Universidad de Maastricht, en Holanda, bajo la dirección del doctor Jan Rosing, realizaron un estudio en 28 mujeres sanas a las que se les suministraron anticonceptivos a lo largo de ciclos alternados. Durante esos períodos se midió el nivel de la proteína C y se lo comparó con un grupo de control. Los investigadores comprobaron que durante los períodos de toma de anticonceptivos, disminuía la cantidad de proteína C.

De hecho, los pacientes con deficiencia genética de proteína C sufren trastornos trombóticos recurrentes que pueden llegar a ser letales. Sin embargo, los investigadores que realizaron el estudio aclararon que ninguna de las pacientes presentó evidencia de trombosis venosa. Los científicos consideraron que la interacción de los anticonceptivos con la actividad de la proteína C es un posible mecanismo de eventos trombóticos, pero esta hipótesis requiere comprobación a partir de estudios clínicos con poblaciones más amplias.

Alguna predisposición genética

Otros grupos de investigación encontraron que, si se presentan complicaciones trombóticas, éstas ocurren en las primeras etapas del uso de anticonceptivos, lo cual sugiere la existencia de algún factor genético que causaría predisposición.

La doctora Kitty Bloemenkamp y su grupo del Hospital Universitario de Leiden, en Holanda, realizaron un seguimiento de 155 pacientes con historia de trombosis venosa que iniciaron el uso de anticonceptivos, y compararon los datos obtenidos con los de 169 controles que también comenzaron a tomarlos.

El estudio, publicado en la revista Archives of Internal Medicine, mostró que las mujeres con defectos hereditarios de la coagulación no sólo son más propensas a desarrollar trastornos trombóticos sino que, además, los sufren antes que aquéllas que no los presentan.

Otros efectos

Otras de las pacientes que solían estar excluidas de la posibilidad de tomar píldoras eran aquellas que padecían diabetes. Lo que sucede es que la progesterona, otra hormona que forma parte de los anticonceptivos, puede provocar alteraciones en el metabolismo de la glucosa.

Investigaciones más recientes indican, sin embargo, que las actuales presentaciones de las píldoras parecen no alterar de manera significativa el metabolismo de los hidratos de carbono.

Si bien los anticonceptivos orales tienen algunos riesgos, poseen también muchos beneficios, por ejemplo, Reducen el riesgo de cáncer de ovario y endometrio, y disminuyen la incidencia de la enfermedad pélvica inflamatoria. Esto último se refiere a las infecciones de ovarios. Asimismo, las píldoras no implican riesgo de cáncer de mama, como se creía tradicionalmente.

Más allá de riesgos y beneficios, posibles o improbables, la píldora anticonceptiva, en 40 años de existencia, ha cambiado el destino de la mujer en la sociedad, y le ha otorgado la decisión de cuándo ser madre.