Articulos especificos relacionados a Salud Femenina; consejos para prevenir enfermedades, noticias del mundo medico, consejos para mejorar nuestra salud, descubrimientos medicos.
Mostrando entradas con la etiqueta Menopausia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Menopausia. Mostrar todas las entradas
18/10/17
La menopausia aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 [18-10-17]
La menopausia aumenta el riesgo de diabetes tipo 2
Los cambios metabólicos asociados a la llegada de la menopausia aumentan el riesgo de padecer diabetes tipo II en la mujer. “Además de ser más frecuente en la mujer”, explica el doctor Santiago Palacios , presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), “la diabetes aumenta el riesgo cardiovascular en las mujeres más que en los hombres, de forma que la relación de infartos en mujeres diabéticas con respecto a infartos en varones diabéticos es 4:2”.
En el desarrollo de la enfermedad cardiovascular en el hombre, son más importantes los factores de riesgo asociados que la propia diabetes, mientras que en la mujer sucede lo contrario. Según el doctor Palacios, “la diabetes causa efectos adversos más marcados sobre la concentración de triglicéridos y colesterol en mujeres que en hombres y se asocia con frecuencia a otros factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial y obesidad”.
“Si tenemos en cuenta que el factor protector de la mujer premenopáusica, los estrógenos, desaparece con la menopausia, igualándose el riesgo cardiovascular a la de los varones de la misma edad, debemos dar especial importancia a la prevención, sobre todo en las mujeres diabéticas”, añade el doctor Palacios. En este sentido, la primera causa de mortalidad en la mujer española tras la menopausia es la enfermedad cardiovascular.
La importancia de la alimentación en la mujer menopáusica aumenta en aquellas mujeres con diabetes. Por una parte, una dieta equilibrada y baja en calorías mejora el control de la diabetes y, por otra parte, en palabras del presidente de la AEEM, “una de las causas más importantes de la diabetes en la mujer menopáusica es la obesidad, por lo que es fundamental adoptar una alimentación sana, equilibrada y cardiosaludable para evitar la obesidad e intentar evitar o retrasar la aparición de diabetes”.
A este respecto, en las mujeres con diabetes, un buen control metabólico es fundamental para evitar o retrasar posibles complicaciones asociadas, como retinopatía, neuropatía, nefropatía y enfermedad cardiovascular, por lo que los expertos recomiendan tener una dieta equilibrada y adecuada y no cometer excesos en Navidades.
Tanto para prevenir la obesidad, y con ello la diabetes, como para mejorar el control metabólico en la mujer con diabetes, los expertos recomiendan realizar actividad física moderada y de forma regular y disminuir la ingesta de calorías en la última parte del día, sobre todo en la cena, reforzando ésta, a su vez, en el desayuno. En este sentido, la dieta ideal es diferente para cada persona, ya que para adquirir esa idoneidad debe ajustarse a las necesidades personales de cada uno. Según el doctor Palacios, “para que una dieta sea saludable y resulte efectiva debe adecuarse al peso, edad, sexo y características particulares de la persona (si padece diabetes, hipertensión, etc.)”.
Mujer y diabetes tipo II
La prevalencia de la diabetes mellitus tipo II se estima en un 6% de la población (90-95% de las personas con diabetes), aumentando la prevalencia de forma significativa en relación a la edad: alcanza cifras entre el 10-15 % en la población mayor de 65 años, y el 20 % si consideramos sólo a los mayores de 80 años. “Si en España hay más de 8 millones de mujeres con 50 años o más, edad media de la llegada de la menopausia, podemos estimar que más de medio millón de mujeres en esta etapa de la vida padecen diabetes tipo II”, afirma el doctor Palacios. Si trasladamos estos datos a la población Madrileña , podemos concluir que más de 350 mil personas sufren diabetes tipo II.
La diabetes tipo II se origina por la combinación de una disminución del efecto de la insulina que actúa en el organismo, asociado a la incapacidad de las células beta del páncreas para producir cantidades adecuadas de insulina. “Esta situación”, añade este experto, “se presenta con mayor frecuencia tras la menopausia, por lo que la presencia de la diabetes en la mujer aumenta en la etapa de la posmenopausia”.
En cuanto a la relación entre diabetes y enfermedad cardiovascular, ésta es la causa principal de muertes relacionadas con la diabetes, de forma que la mortalidad por esta patología en adultos es de 2 a 4 veces mayor que la mortalidad en adultos sin diabetes.
Además, alrededor del 70% de los fallecimientos de pacientes con diabetes mellitus tipo II son debidos a la cardiopatía coronaria y aproximadamente el 20% de los pacientes con diabetes tipo II presenta angina de pecho y corren un riesgo de infarto de miocardio similar al de una persona no diabética que ya ha sufrido un infarto previo. A este respecto, el doctor Palacios hace hincapié en que, “teniendo en cuenta el aumento del riesgo cardiovascular en la mujer tras la menopausia y que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad femenina en esta etapa de la vida, la mujer menopáusica con diabetes debe ser tratada y atendida desde el punto de vista de paciente cardiovascular”.
Mujer y síndrome metabólico
La adopción de ciertos hábitos por parte de la mujer y el aumento de la prevalencia del síndrome metabólico (presencia simultánea de 3 o más de los siguientes factores: insulinorresistencia o diabetes, cifras elevadas de presión arterial y colesterol, niveles bajos de colesterol HDL y obesidad) está incrementando la frecuencia de trastornos del corazón y del sistema cardiovascular en este colectivo de la población.
Entre los factores que componen el síndrome metabólico, el doctor Palacios destaca especialmente la obesidad, por ser ésta más frecuente en la mujer que en el hombre a cualquier edad. Así, en España, el 14% de las mujeres adultas padece obesidad y el 53% presenta sobrepeso. A este respecto, diversos estudios epidemiológicos han puesto de relieve que un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 (resultado de dividir el peso en Kg. entre la medida de la estatura en metros al cuadrado) aumenta 3 veces el riesgo de padecer diabetes tipo II, casi 2 veces el de tener hipertensión arterial y 1,5 veces el de sufrir una dislipemia, principales factores de riesgo cardiovascular.
A este respecto, diversos estudios epidemiológicos han puesto de relieve que un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 (resultado de dividir el peso en Kg entre la medida de la estatura en metros al cuadrado) aumenta 3 veces el riesgo de padecer diabetes tipo II, casi 2 veces el de tener hipertensión arterial y 1,5 veces el de sufrir una dislipemia, principales factores de riesgo cardiovascular.
Asociación Española para el Estudio de la Menopausia
La Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) es una organización de profesionales sin ánimo de lucro, destinada al Estudio del Climaterio. En la actualidad, está formada por unos 1.000 socios de distintas especialidades como ginecología, reumatología, endocrinología, atención primaria, enfermería, etc. y surge de la inquietud de una serie de médicos por el estudio de la menopausia.
Entre los objetivos de la AEEM, destacan el fomentar, desarrollar y promover el estudio del climaterio, informar a la mujer sobre su salud y acerca de las medidas preventivas para alcanzar una madurez sana, y divulgar, informar y concienciar a la sociedad en general acerca de esta etapa de la vida de la mujer. “Para ello”, explica el doctor Palacios, “también tenemos que lograr que los especialistas estén dispuestos y preparados para conseguir este objetivo, de forma que el grado de formación e información en la sociedad empiece por el médico, por lo que la AEEM sigue formando a los especialistas sobre los últimos avances y descubrimientos relacionados con la mujer para poder diagnosticar sus enfermedades, prevenirlas y tratar
Etiquetas:
diabetes,
diabetis,
Menopausia,
Mujer
13/10/17
Especialistas aseguran que uno de los trastornos frecuentes en la menopausia es la incontinencia urinaria [13-10-17]
Especialistas aseguran que uno de los trastornos frecuentes en la menopausia es la incontinencia urinaria
La Asociación Española para el Estudio de la Menopausia pide un abordaje multidisciplinar para mejorar la calidad de vida en esta etapa “más allá de las patologías presentes”, asegura
Incontinencia urinaria
Uno de estos trastornos, aunque menos grave, que más afecta a la calidad de vida de la mujer entre los 50 y 70 años es la incontinencia urinaria. Consiste en la pérdida involuntaria de orina, lo cual acarrea problemas de salud y bienestar social en la mujer. Según el doctor Neyro, "la incontinencia de orina que afecta a las mujeres durante la posmenopausia es una consulta frecuente al ginecólogo, aunque, al mismo tiempo, es una patología vergonzante para la paciente, de forma que muchas de las mujeres lo ocultan o lo niegan".
Los efectos psicosociales de la incontinencia suelen llevar implícitos numerosos trastornos emocionales entre los que se encuentran la pérdida de autoestima y la discontinuidad en las actividades laborales, sexuales y sociales. "Muchas afectadas se niegan a alejarse de su entorno familiar por temor a enfrentarse a situaciones embarazosas, limitando sus tareas habituales y su independencia", señaló este experto.
Para el correcto diagnóstico y tratamiento de esta patología se debe realizar una correcta historia clínica y una exhaustiva exploración a la mujer. "Además, -afirmó el doctor Neyro- disponemos de tratamientos que van desde una rehabilitación del suelo pélvico con ejercicios específicos y reeducación de la micción, hasta tratamientos farmacológicos y/o quirúrgicos que mejoran la calidad de vida de la mujer".
Para llegar a la madurez con calidad de vida, el experto destacó, además, la importancia de poner en práctica la medicina preventiva. "Desde el momento en que la mujer empieza a tener desarreglos menstruales debe continuar con los hábitos de vida saludables recomendables para cualquier otra persona o adoptarlos si no los tenía anteriormente. Así, debe realizar ejercicio físico de forma continua, dejar hábitos tóxicos, como fumar y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, y tener una alimentación equilibrada y rica en alimentos con calcio", agregó.
El doctor manifestó que "tanto en la mujer sana como en la que presenta algún trastorno, el ginecólogo debe tratar de inculcar la educación sanitaria en sus pacientes, de forma que adopten estos hábitos saludables y medidas de prevención".
29/10/16
La menopausia también puede ser la mejor época
La menopausia también puede ser la mejor época
Los ginecólogos están de acuerdo en que se trata de una etapa compleja en la que hay que cuidarse más. Sin embargo, dejan claro que hoy es posible vivirla de manera saludable
elobservador.com.uy
Durante siglos, la menopausia fue entendida como un signo de decrepitud para las mujeres, una pérdida de fortaleza al finalizar su innata capacidad reproductiva. Afortunadamente, en pleno siglo XXI, la sociedad comprende que solo es una etapa de cambio.
"Antes se pensaba que tener la menopausia era 'ser vieja'. Evidentemente, hoy la mujer menopaúsica puede estar en la mejor época de su vida", explica a Sinc Pluvio Coronado Martín, ginecólogo español.
Hasta ahora, era un proceso natural que sencillamente 'había que pasar'. Hoy, las mujeres saben que conlleva una serie de alteraciones en su calidad de vida, pero que se pueden aliviar. Por eso, los expertos son testigos de cómo la menopausia es un motivo de consulta creciente.
No obstante, según Raquel Rodríguez Rabanal, ginecóloga también en un prestigioso hospital madrileño, "se oculta porque siempre se ha relacionado con cambios negativos, tanto físicos como de carácter".
Sofocos e insomnio
Un final que no está libre de contratiempos. El declive de las hormonas conlleva la presencia de ciertos síntomas. "Sobre todo en la fase de cambio, luego el cuerpo es listo y se restablece", apunta Menéndez. "Puede resultar banal, sin embargo, hay un porcentaje que lo pasa realmente mal. El 70% se ve afectado y, de ahí, un 25% ve muy reducida su calidad de vida".
La bajada de estrógenos ocasiona sequedad vaginal y disminución del deseo en algunas mujeres, lo que provoca que la vida sexual se vuelva 'incómoda'. Es más, lleva consigo un mayor riesgo de involución del aparato genital (lo que se conoce como atrofia genital), que supone más infecciones.
Además, uno de los síntomas más peligrosos es el mayor riesgo de osteoporosis y de enfermedades cardiovasculares, como el infarto. Sin olvidar los temidos sofocos.
"Cuando los ovarios dejan de ejercer su función es común que muchas mujeres padezcan síntomas vasomotores. Este cuadro consiste en la aparición de sofocos y sudores nocturnos que originan insomnio y ansiedad", apunta Plácido Llaneza, ginecólogo y presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).
Mujeres que viven su mejor momento
Más allá de encontrar los últimos y más efectivos tratamientos, "es esencial conseguir que la paciente acepte psíquicamente que la menopausia es una etapa fisiológica de la vida", añadió Mariano Durán.
"Hace 50 años la mujer no trabajaba fuera del hogar, tenía una labor muy importante en el control de la vida familiar y vivía la menopausia de otra forma. Hoy el papel de la mujer es totalmente distinto, a esa edad muchas están en su mejor momento vital y es de esperar que pasen un largo período de tiempo en la etapa posmenopáusica", apunta Llaneza.
Aunque hay variaciones étnicas y culturales en el modo de enfrentar la menopausia, los profesionales deben anticiparse a los efectos y hablarles de los tratamientos para prevenir los síntomas. La mujer en la menopausia representa un porcentaje de pacientes muy amplio y cada vez más concienciado con su salud.
Por eso demandan terapias eficaces.
La receta para superar con éxito este periodo parece sencilla, al menos para Pluvio Coronado: "Estilo de vida saludable, con dieta sana y ejercicio; acudir a un especialista que conozca bien la etapa; y aplicar los tratamientos que sean necesarios". La mejor época de la mujer no entiende de edad.
Los ginecólogos están de acuerdo en que se trata de una etapa compleja en la que hay que cuidarse más. Sin embargo, dejan claro que hoy es posible vivirla de manera saludable
elobservador.com.uy
Durante siglos, la menopausia fue entendida como un signo de decrepitud para las mujeres, una pérdida de fortaleza al finalizar su innata capacidad reproductiva. Afortunadamente, en pleno siglo XXI, la sociedad comprende que solo es una etapa de cambio.
"Antes se pensaba que tener la menopausia era 'ser vieja'. Evidentemente, hoy la mujer menopaúsica puede estar en la mejor época de su vida", explica a Sinc Pluvio Coronado Martín, ginecólogo español.
Hasta ahora, era un proceso natural que sencillamente 'había que pasar'. Hoy, las mujeres saben que conlleva una serie de alteraciones en su calidad de vida, pero que se pueden aliviar. Por eso, los expertos son testigos de cómo la menopausia es un motivo de consulta creciente.
No obstante, según Raquel Rodríguez Rabanal, ginecóloga también en un prestigioso hospital madrileño, "se oculta porque siempre se ha relacionado con cambios negativos, tanto físicos como de carácter".
Sofocos e insomnio
Un final que no está libre de contratiempos. El declive de las hormonas conlleva la presencia de ciertos síntomas. "Sobre todo en la fase de cambio, luego el cuerpo es listo y se restablece", apunta Menéndez. "Puede resultar banal, sin embargo, hay un porcentaje que lo pasa realmente mal. El 70% se ve afectado y, de ahí, un 25% ve muy reducida su calidad de vida".
La bajada de estrógenos ocasiona sequedad vaginal y disminución del deseo en algunas mujeres, lo que provoca que la vida sexual se vuelva 'incómoda'. Es más, lleva consigo un mayor riesgo de involución del aparato genital (lo que se conoce como atrofia genital), que supone más infecciones.
Además, uno de los síntomas más peligrosos es el mayor riesgo de osteoporosis y de enfermedades cardiovasculares, como el infarto. Sin olvidar los temidos sofocos.
"Cuando los ovarios dejan de ejercer su función es común que muchas mujeres padezcan síntomas vasomotores. Este cuadro consiste en la aparición de sofocos y sudores nocturnos que originan insomnio y ansiedad", apunta Plácido Llaneza, ginecólogo y presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).
Mujeres que viven su mejor momento
Más allá de encontrar los últimos y más efectivos tratamientos, "es esencial conseguir que la paciente acepte psíquicamente que la menopausia es una etapa fisiológica de la vida", añadió Mariano Durán.
"Hace 50 años la mujer no trabajaba fuera del hogar, tenía una labor muy importante en el control de la vida familiar y vivía la menopausia de otra forma. Hoy el papel de la mujer es totalmente distinto, a esa edad muchas están en su mejor momento vital y es de esperar que pasen un largo período de tiempo en la etapa posmenopáusica", apunta Llaneza.
Aunque hay variaciones étnicas y culturales en el modo de enfrentar la menopausia, los profesionales deben anticiparse a los efectos y hablarles de los tratamientos para prevenir los síntomas. La mujer en la menopausia representa un porcentaje de pacientes muy amplio y cada vez más concienciado con su salud.
Por eso demandan terapias eficaces.
La receta para superar con éxito este periodo parece sencilla, al menos para Pluvio Coronado: "Estilo de vida saludable, con dieta sana y ejercicio; acudir a un especialista que conozca bien la etapa; y aplicar los tratamientos que sean necesarios". La mejor época de la mujer no entiende de edad.
Etiquetas:
Menopausia
12/5/16
Menopausia eleva riesgo de incontinencia, advierte especialista [12-5-16]
Menopausia eleva riesgo de incontinencia, advierte especialista
La menopausia es un proceso que trae cambios anímicos y fisiológicos en las mujeres, y entre estos últimos se encuentra la incontinencia urinaria.
En entrevista el ex presidente del Colegio Mexicano de Ginecólogos dedicados a la Colposcopía, Víctor Manuel Vargas, señaló que debido a la disminución en los niveles y producción de hormonas durante el climaterio, se puede ir perdiendo el control de esfínteres.
Explicó que la incontinencia urinaria puede generar otras enfermedades como cistitis o infecciones en las vías urinarias, vejiga hiperactiva, además de originar baja autoestima e incluso afectar sus relaciones sociales y de pareja.
Los tipos de incontinencia relacionados frecuentemente con la menopausia son: por esfuerzo, de urgencia, dolor de orina y nicturia (necesidad de orinar varias veces durante la noche).
“Cuando una mujer disminuye sus niveles hormonales puede causar mal funcionamiento de la vejiga y reducir el cierre de la uretra, lo que contribuye o puede agravar una incontinencia urinaria existente” comentó.
Agregó que algunos problemas de descontrol de esfínteres son comunes que se presenten en mujeres que han tenido uno o varios partos, debido al desgarramiento en los tejidos que cubren la vejiga y la vagina, así como en los ligamentos y músculos pélvicos.
Etiquetas:
Incontinencia,
Menopausia
3/10/15
La menopausia, una etapa maravillosa [3-10-15]
La menopausia, una etapa maravillosa
Con el pasar del tiempo, el cuerpo experimenta cambios y atraviesa distintas etapas características de la edad; algunas son esperadas con ansiedad e ilusión, mientras que otras llegan con cierta resistencia.
Tal es el caso de la menopausia, una etapa que las mujeres atraviesan generalmente entre los 47 y los 51 años y que muchas veces llega acompañada de preconcepciones y temor.
"La menopausia puede ser una etapa maravillosa", asegura la doctora y psicoterapeuta Sonia Blasco, autora del libro Menopausia—Una etapa vital, un libro que decidió escribir al ver las reacciones de sus pacientes ante este acontecimiento.
Blasco explica que muchas mujeres temen llegar a la menopausia porque la asocian con la vejez y porque dejan de sentirse útiles. Algunas no tienen la suficiente información y otras ni siquiera quieren hablar del asunto.
"Algunas mujeres ven a esta etapa como un alivio y otras como un problema. Por eso decidí llamar a mi libro Menopausia—Una etapa vital, porque quiero que sepan que esta etapa puede ser tan o más vital que las otras", afirma.
Según Blasco, al informarse, muchas mujeres pueden superar las preconcepciones y vivir su menopausia como una etapa maravillosa a la que compara con la maternidad.
"Cuando uno va a tener un hijo se informa acerca de lo que le va a suceder y cómo debe cuidarse. Lo mismo debe hacer con respecto a la menopausia", dice.
En su libro, la doctora habla de los cambios que experimenta el cuerpo y cómo debe cuidarse.
Durante este periodo algunas mujeres sufren de sofocaciones, aumento de peso, irritabilidad, insomnio y caída del cabello, mientras que otras no tienen ningún síntoma. Blasco advierte que también existen cambios que no se ven o que son mudos y hay que prestarles atención.
Muchas mujeres que no experimentan los típicos síntomas deciden no ir al médico. Lo que no saben es que los cambios mudos pueden ser muy perniciosos para la salud. Entre ellos menciona la hipertensión y el aumento del colesterol, que combinados aumentan los riesgos de las enfermedades cardíacos y la osteoporosis, por lo que la doctora recalca la importancia de ir a un médico.
Debido a la depresión que a veces acompaña esta etapa, muchas mujeres dejan de hacer ejercicio y se hacen más sedentarias.
La doctora recomienda hacer ejercicio y mantener una dieta saludable a base de verduras y frutas para evitar el aumento de peso que ocurre durante esta etapa.
El libro de Blasco también habla de cómo encarar temas como el placer sexual y la relación de pareja durante esta etapa; además recuerda que el deseo y la intimidad no deben morir por llegar a cierta edad.
En cuanto al uso de hormonas, Blasco recomienda guardarlas para situaciones que realmente lo requieren y por el tiempo más breve posible.
"No hay que creer que las hormonas son la panacea", indica.
La doctora eligió darle a los capítulos el mismo formato que sigue en sus terapias de grupo.
Cada capítulo describe las sesiones de grupo con sus pacientes.
"Quise incluir los testimonios de otras mujeres que están pasando por lo mismo para que las lectoras puedan identificarse con sus problemas y vean las decisiones que otras mujeres tomaron para resolverlos", explica.
Al final de cada capítulo hay una serie de preguntas y reflexiones, una especie de tarea para que cada mujer pueda cuestionarse, elaborar y analizar lo que leyó.
"Es un libro escrito por una latina para otra latina", indica.
Según la doctora, las mujeres de la comunidad latina tienden a vivir la menopausia con más prejuicio, son renuentes a hablar de lo que les está pasando, tienen más tendencia a sacrificarse por los demás, les cuesta ir al médico, y cuando lo hacen, tienden a descuidar los estudios de salud y a abandonar la medicación del especialista. Mientras que la mujer anglosajona tiene más autoestima, se pone primero a ella misma y "se toma más en serio".
"El prejuicio tiene el peso de una pared de hierro", asegura.
Si la mujer se acostumbra a vivir con él, aunque no se dé cuenta, se está condenando a sí misma a vivir mal, asegura.
Cuando la mujer llega a la menopausia, aún tiene un tiempo extenso de vida que puede disfrutar; es dueña de sus decisiones y debe aprovechar esta oportunidad para vivir esta nueva etapa a pleno, concluye.- Virginia Gaglianone (Tomado de La Opinión, de Los Ángeles, California)
Etiquetas:
Menopausia
24/8/15
¿Qué puede hacer una mujer para retrasar la menopausia?
¿Qué puede hacer una mujer para retrasar la menopausia?
Es cierto que hay una tendencia genética, pero también hay otros puntos que se pueden trabajar
tn.com.ar
Para las mujeres, la llegada de la menopausia implica todo un cambio de ciclo. Y, en algunas ocasiones, este proceso va acompañado de situaciones traumáticas.
Más aún en los casos en que este cambio a nivel biológico llega antes de lo que ellas esperan.
Además de los efectos que este cambio pueda tener en la psiquis de la persona, "la pérdida de estrógenos (hormonas femeninas) afecta a la piel y a la sexualidad (entre otras cosas), y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y osteoporosis", apunta Palacios.
De acuerdo con los especialistas, existen algunas cuestiones que pueden ayudar a que se produzca una demora en la llegada de la menopausia.
Algunas de ellas son:
1. Abandonar el tabaco
De acuerdo con Rafael Sánchez Borrego, director médico de Diatros Clínica de Atención a la Mujer en España, fumar más de 15 cigarrillos por día es un factor que puede adelantar la llegada de la última menstruación
2. Caminar y usar protector
La falta de vitamina D es uno de los principales motivos del adelanto de la menopausia. Así lo asegura un informe de la Universidad de Massachusetts.
3. No abusar del atún
La Sociedad Americana de Menopausia informa sobre las posibles consecuencias de la contaminación de estos alimentos por plásticos que no se degradan y luego llegan al pescado.
4. Menos auto y más bici
De acuerdo con un trabajo publicado por Amber Cooper, profesora de Ginecología en la Universidad de Washington, la exposición a las emisiones gasoil disminuye la reserva de óvulos en ratas y acelera su menopausia.
Según Cooper, este dato puede colaborar para entender lo que pasa con las personas.
5. Hacer una dieta sana
Palacios indica que el hecho de comer sanamente hace que las mujeres retrasen su llegada a la menopausia.
Por el contrario, las frutas y verduras contaminadas pueden acelerar este proceso.
Así lo indica el presidente de la Fundación Española para el Estudio de la Menopausia: “No hay que confundir la menopausia, que se produce cuando no hay estrógenos ni función ovárica, con la amenorrea por diversas causas, desde un esfuerzo físico intenso a trastornos de la alimentación. En estos casos, una vez corregida la causa, la menstruación vuelve”.
Etiquetas:
Menopausia
7/8/15
Adelgazar con la menopausia, ¿posible o imposible? 07-08-15
Adelgazar con la menopausia, ¿posible o imposible?
Perder los kilos de más a partir de los 45 años es una tarea que resulta aún más difícil con los cambios hormonales. Las claves están en el ejercicio, el equilibrio y la autoestima.
consalud.es
La menopausia es una de las etapas en la que se producen más cambios en la vida de una mujer. Ganar peso suele ser uno de ellos. Esto puede provocar falta de autoestima e incluso obsesión. Y es que engordar durante esta etapa es muy normal, aunque en ocasiones se puede tornar en un problema que se acaba agravando en los casos en los que ya existía sobrepeso.
Por regla general, ganar unos kilos entre los 45 y los 55 años es algo que le ocurre a la mayoría de las mujeres. Las causas pueden ser muchas pero según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la disminución del gasto energético y la disminución de la producción de hormonas estrógenas son las principales. Por otra parte, aumenta el tejido graso y disminuye el tejido magro, sin contar con la pérdida de estrógenos que hace que la grasa se concentre en la zona abdominal.
En cuanto a la sensación de hambre, algunas mujeres aseguran notar ansiedad por seguir comiendo. Esto se debe a los cambios en los centros cerebrales que regulan el apetito y encima nuestro cuerpo también es menos eficiente quemando grasa. En definitiva, una serie de hechos que acaban descontrolando nuestro organismo pero, ¿podemos solucionarlo de alguna manera?
Es importante aceptar que nuestro cuerpo evoluciona. Sin embargo, mantener el peso que va acorde a nuestro metabolismo sigue siendo posible sin dejar de seguir unos hábitos saludables.
Lo más importante es conseguir una alimentación equilibrada. Para ello, lo más aconsejable es dejar de picar entre horas, no saltarse ninguna comida ni abusar de platos preparados.
Tampoco debemos caer en un sedentarismo excesivo. Siempre se debe mantener un ritmo de actividad para asegurarnos un buen tono muscular así que no hay que dejar de mantenerse activa a ninguna edad para lograr aumentar el gasto energético.
Mantener el consumo de productos de origen animal, reducir los alimentos grasos y aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal también puede ayudarte a mantener la línea pero lo más destacado es no obsesionarse con el peso. Que esos kilitos de más no te ganen la batalla ahora que sabes cómo seguir luchando contra ellos. Recuerda que la menopausia es una nueva etapa y como en las otras, aprenderás a disfrutar de ella.
Etiquetas:
adelgazar,
Menopausia
5/8/15
La sexualidad no se acaba con la menopausia ni mucho menos 05-08-2015
"La sexualidad no se acaba con la menopausia ni mucho menos"
La experta explica los falsos mitos sobre el cambio hormonal de la mujer
María Jesús Cornellana es presidenta de la sección de menopausia de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología y recientemente ha coordinado un estudio sobre el perfil de la mujer menopáusica en todas las comunidades autónomas, que se ha presentado en el congreso que se está celebrando esta semana en Málaga.
-Lo primero que habría que aclarar es que la menopausia no es una enfermedad.
-Es un proceso fisiológico que comparo con la adolescencia porque está basado en cambios hormonales. La diferencia es que en la menopausia el causante es el déficit de estrógenos que se produce cuando el ovario deja de funcionar y produce muchas alteraciones.
-¿Qué es lo que más altera la calidad de vida de las menopáusicas?
-En un 80% de las mujeres los sofocos en más o menos intensidad, pero se puede solucionar. Los profesionales tenemos que escuchar lo que la mujer nos dice y ver hasta qué punto les afecta para adaptar el tratamiento a su perfil.
-¿El tratamiento siempre es farmacológico?
-En general, es un tratamiento hormonal o de fitoterapia derivado de plantas medicinales que tiene ahora mayor aceptación por sus menores efectos secundarios. La terapia hormonal reduce los sofocos en una semana o diez días. Pero hay mujeres cancerofóbicas que recurren a las isoflavonas de soja. Aunque hay que tomar las dosis suficientes y tomarlas con comidas porque si no no son absorbidas. Su efecto tampoco es inmediato y tiene que pasar mínimo un mes.
-¿Se sigue relacionando menopausia y cáncer?
-Es la terapia hormonal la que se relaciona con el cáncer de mama a raíz de un estudio realizado en EEUU que nunca se llegó a terminar. Pero no hay que asociarlo siempre que lo hagas a las dosis bajas y sólo durante el tiempo que haga falta.
-¿Por qué ese miedo de la mujer a enfrentarse a la menopausia?
-La mujer entra en una etapa de la vida en la que no sabe lo que le sucede y tiene miedo de que vaya a más esa sensación de incomodidad, insomnio o sofocos. Pero hay efectos positivos porque desaparece la regla y eso es un relax, además de saber que ya no te puedes quedar embarazada. También es positivo el hecho de que la mujer llega a una edad en la que está más segura de sí misma. Si se sabe reorientar ese momento, es una fase que se puede disfrutar.
-¿Qué falsos mitos se siguen escuchando a día de hoy sobre la menopausia?
-Hay mujeres que piensan que pasan a ser viejas por el hecho de no tener la regla y eso no es cierto porque son iguales que hace medio año. Otro mito es creer que al primer fallo de la regla ya están menopáusicas y el paso de la edad fértil a la menopausia no es de repente y para que se considere así debe haber pasado un año entero sin regla. También suelen considerar que ya dejan de interesar por no poder quedarse embarazadas. Lo normal es que se produzca entre los 45 y los 55 años, por debajo de los 40 se considera precoz. A esas mujeres sí que hay que darles un tratamiento diferenciado porque a la larga sabemos que la osteoporosis es debida a esta falta reiterada de estrógenos.
-¿El ritmo de vida actual puede influir en un aumento de los casos de menopausia precoz?
-En principio no tiene nada que ver porque hay unos componentes genéticos los que te marcan y, sobre todo, los folículos que la mujer tiene en el ovario al nacer. Cuando se acaban llegas a la menopausia.
-¿Sigue siendo un algo negativo hablar de menopausia?
-La palabra menopausia todavía es un poco peyorativa. Incluso cuando estás rara de carácter tus propios hijos te llegan a decir que estás menopaúsica. Eso a las mujeres les afecta y tienen que entender que es una etapa de la vida y punto.
-¿Qué pasa con el sexo después de la menopausia?
-Se produce una disminución del deseo sexual debido a esos cambios hormonales y sequedad vaginal, y si no se sigue un tratamiento con estrógenos locales se producirá una atrofia vaginal que hará que la penetración sea dolorosa. Pero eso no significa que la sexualidad se haya acabado ni muchísimo menos, lo que pasa es que muchas mujeres manifiestan la falta de deseo sexual al llegar a la menopausia y la usan como válvula de escape para expresar una situación que suele venir de tiempo atrás.
-¿La menopausia engorda?
-Sí sabemos que hay un cambio en el metabolismo y que la sensación de saciedad que normalmente tenemos se diluye por la falta de estrógenos. Hay que incidir más en dietas porque sí es verdad que es mucho más difícil perder kilos.
-¿Tanto poder tienen las hormonas femeninas a las que siempre se les achacan los cambios en el carácter de la mujer?
-Tanto poder tienen las hormonas femeninas como las masculinas. El problema es que muchas veces la mujer acepta la culpa de que una relación sexual no funcione sobre todo al llegar a la menopausia. Lo que no se tiene en cuenta es que muchos hombres tienen problemas de erección o eyaculaciones precoces y no lo reconocen.
-¿Cómo varía la menopausia en la mujer según la comunidad autónoma donde vive?
-Hay diferencias importantes. Por ejemplo, en Canarias se da la más alta incidencia de toda España de menopausia precoz y también tardía. Y curiosamente es donde hay mayor incidencia de obesidad.
-¿Y las mujeres menopáusicas en Andalucía?
-Son las más informadas y eso les permite acceder a tratamientos antes.
-El mensaje para estas mujeres es que hay vida después de la menopausia...
-Hay que tomarlo con una actitud positiva porque es un periodo de cambios que tienen que saber reconducir y explicarlo en su entorno para que lo entiendan.
Etiquetas:
Menopausia,
sexualidad
29/7/15
La meditación podría a ayudar a las mujeres a lidiar con los sofocos 29-07-2015
La meditación podría a ayudar a las mujeres a lidiar con los sofocos
El entrenamiento de la mente reduce la molestia, no la intensidad, de los síntomas de la menopausia
Una técnica de medicación fácil de aprender puede ayudar a aliviar los sofocos, sudores nocturnos y el insomnio de la menopausia, según un nuevo estudio.
Una investigación de la Universidad de Massachusets mostró que el entrenamiento de la mente, basado en un concepto de meditación budista, redujo el estrés asociado a los sofocos y mejoró el funcionamiento físico, psicosocial y sexual.
"Los hallazgos son importantes porque la terapia de reemplazo hormonal utilizada en el pasado para tratar los síntomas de la menopausia, se ha asociado a riesgos de salud", dijo el autor del estudio, James Carmody, profesor asociado de medicina en la división de medicina preventiva y conductual.
Cerca de 40 por ciento de las mujeres menopáusicas sufren de sofocos y sudores nocturnos, los cuales afectan su calidad de vida, señalaron los investigadores. Pero ya que la terapia de reemplazo hormonal se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca, cáncer de mama y accidente cerebrovascular, Carmody señaló que "no sólo las mujeres están buscando tratamientos alternos, sino que es una prioridad de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) encontrar tratamientos conductuales".
No se ha encontrado ningún otro tratamiento que sustituya la terapia hormonal, según el estudio, pero la meditación parece ayudar a que las mujeres ser "menos reactivas" a los síntomas de la menopausia.
La terapia de meditación ayuda a enfocarse en el presente. Los practicantes de esta técnica evitan emitir juicios y simplemente aceptan lo que esté pasando por sus mentes mientras se concentran en cada respiración. La técnica no es difícil de aprender, pero requiere cierta disciplina al inicio, señalaron los expertos.
Los investigadores trataron de influenciar la reacción de las mujeres a los síntomas, "incluyendo estrés psicológico, verguenza social y ansiedad".
"Queríamos ver si podíamos influir en la resistencia de las mujeres en respuesta a estos síntomas", explicó Carmody. "No estábamos tratando de afectar a los propios síntomas, a pesar de que sí hubo cierto efecto en ellos también."
El estudio dividió a 110 mujeres con edades entre 47 y 69 en dos grupos, uno recibiendo el entrenamiento, y el otro "en lista de espera" para aprender la técnica.
Los participantes llenaron cuestionarios para determinar factores que influyen en los sofocos, como el consumo de alcohol, el yoga y el ejercicio.
Los investigadores también midieron cuatro dimensiones de la calidad de vida: física, psicosocial, vasomotora (sofocos) y función sexual. Las mujeres calificaron cuánto les molestaban los síntomas en una escala de cuatro puntos que van desde "nada" hasta "extremadamente". Llevaron diarios en donde anotaban el número e intensidad de sofocos y sudores nocturnos. En promedio, las mujeres tenían cinco o más sofocos moderados a severos por día cuando inició el estudio.
Después de tomar clases una vez por semana durante ocho semanas y un día completo de entrenamiento, el grupo de entrenamiento tuvo en promedio una disminución de 15 por ciento en cuánto los síntomas les molestaban versus 7 por ciento en el grupo control. Si bien la intensidad de los sofocos no difirió significativamente, el grupo de entrenamiento informó un mejor sueño y menos ansiedad y estrés percibido.
Al inicio del estudio, que se desarrolló entre noviembre de 2005 y septiembre de 2007, las participantes tenían problemas de sueño "clínicamente significativos". La mejora de la calidad del sueño fue un resultado importante, según el estudio.
"Lo que más nos sorprendió fue el efecto sobre el sueño", dijo Carmody, teniendo en cuenta que el entrenamiento en meditación fue tan efectivo como la terapia de reemplazo hormonal para reducir el insomnio.
Otro experto alabó el estudio por utilizar la "conexión mente-cuerpo" para ayudar a las mujeres con síntomas graves de la menopausia, pero "sin efectos secundarios".
"Sabemos acerca de la conexión entre la mente y el cuerpo", dijo el Dr. Jill M. Rabin. "Estamos apenas comenzando a liberar el poder de la mente para tener un impacto en nuestro ser fisiológico."
Los autores del estudio fueron "autocríticos con relación a las limitaciones del estudio", dijo Rabin, jefe de la división de atención ambulatoria y director de uroginecología en el Centro Médico Judío de Long Island (Long Island Jewish Mecial Center). Entre otras cosas, el estudio carecía de un programa de control de grupo activo, escribieron.
Tomando en cuenta que las mujeres eran en su mayoría blancas y tenían un alto nivel educativo, Rabin dijo que se necesitan aún más estudios par a ver si los resultados se aplican a la población en general.
"No es que los resultados no apliquen, o que serán diferentes para una población diferente", dijo. "Simplemente no lo sabemos."
La investigación está publicada en la edición de junio de la revista Menopause.
Etiquetas:
meditacion,
Menopausia,
sofocos
15/7/15
El envejecimiento, y no la menopausia, aumenta los riesgos cardiacos de las mujeres, encuentra un estudio
El envejecimiento, y no la menopausia, aumenta los riesgos cardiacos de las mujeres, encuentra un estudio
Investigadores afirman que los cambios hormonales no se relacionan con los ataques cardiacos letales en las mujeres mayores
No hay relación entre la menopausia y un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiaca, según un estudio que desafía la antigua creencia médica de que la tasa de muerte cardiovascular aumentan en las mujeres después de la menopausia.
Lo que explica el creciente número de muertes entre las mujeres mayores es solo el envejecimiento, no el impacto hormonal de la menopausia, según los investigadores de la Johns Hopkins.
Los nuevos hallazgos podrían afectar la forma en que se evalúa la salud cardiaca en las mujeres premenopáusicas, en quienes antes se consideraba que había poco riesgo de muerte por un ataque cardiaco, apuntaron los autores del estudio que aparece en la edición del 6 de septiembre de la revista BMJ.
"Nuestros datos muestran que no hay un gran cambio hacia unas mayores tasas de muerte cardiaca tras la menopausia", aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Johns Hopkins el líder del estudio Dhananjay Vaidya, profesor asistente de medicina de la Facultad de medicina de la universidad.
"Lo que creemos que sucede es que las células del corazón y las arterias envejecen igual que todos los demás tejidos del cuerpo, y por eso vemos cada vez más ataques cardiacos cada año que la mujer envejece. El envejecimiento en sí es una explicación adecuada, y la llegada de la menopausia con su impacto de alteración hormonal no parece tener nada que ver", añadió Vaidya.
En el estudio, los investigadores analizaron las estadísticas de mortalidad de personas nacidas en Inglaterra, Gales y Estados Unidos entre 1916 y 1945. Entre las mujeres, los aumentos en las tasas de muerte en el momento de la menopausia no sobrepasaban la curva constante asociada con el envejecimiento.
"Se debe prestar especial atención a la salud cardiaca de las mujeres debido a su riesgo general de por vida", concluyó Vaidya, "no solo después de la menopausia".
Etiquetas:
cardiacos,
envejecimiento,
Menopausia,
Mujeres,
riesgos
10/7/15
Instan a realizar pruebas de la depresión en mujeres jóvenes que tienen síntomas similares a la menopausia
Instan a realizar pruebas de la depresión en mujeres jóvenes que tienen síntomas similares a la menopausia
Un estudio revela que el riesgo es dos veces mayor entre las que tienen insuficiencia ovárica primaria
Un estudio reciente sugiere que las mujeres jóvenes que tienen una afección similar a la menopausia conocida como insuficiencia ovárica primaria (POI, por sus siglas en inglés) deben ser evaluadas para la depresión.
Las mujeres que tienen la afección POI dejan de producir cantidades normales de hormonas reproductivas, desarrollan sofocos, se vuelven por lo general estériles y además afrontan un mayor riesgo de depresión. La POI se puede desarrollar tan pronto como en la adolescencia o entre los 20 y 29 años, según los investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Los investigadores evaluaron a 174 mujeres con POI y encontraron que el 67 por ciento tenía depresión o había tenido depresión clínica al menos una vez en el pasado. Esta tasa es más del doble de la tasa encontrada entre las mujeres en general, señalaron los investigadores.
El hallazgo se publicó en línea en un avance de la próxima edición impresa de la Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism.
Sin embargo, no está claro por qué la depresión parece ser más prevalente entre las mujeres con POI. La teoría de que recibir un diagnóstico de POI conduce a la depresión misma en la mayoría de las mujeres que tienen la afección no fue avalada por el estudio, ya que encontró que más del 68 por ciento de las mujeres ya estaban deprimidas antes de ser diagnosticadas.
Sin embargo, el estudio dejó claro lo que los médicos deben hacer, de acuerdo con uno de los autores principales del estudio, el Dr. Lawrence M. Nelson, director de medicina integral y reproductiva del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de EE. UU.
"Debido a la fuerte asociación con la depresión, nuestros resultados indican que todas las mujeres diagnosticadas con POI deben ser evaluadas de manera cuidadora para la depresión", señaló Nelson en un comunicado de prensa del NIH.
"Con simplemente preguntar a las pacientes si están deprimidas no es suficiente", agregó. "Los médicos de atención primaria deben evaluar a sus pacientes con una prueba diagnóstica para determinar si es necesario que reciban tratamiento o derivarlas a un especialista en salud mental para una evaluación adicional".
Etiquetas:
depresion,
Menopausia
16/6/15
Diabetes e incontinencia urinaria en mujeres posmenopáusicas 16-06-15
Diabetes e incontinencia urinaria en mujeres posmenopáusicas
Más de la mitad de mujeres posmenopáusicas habrán tenido algún reciente episodio de incontinencia urinaria y la gravedad de sus síntomas se incrementa si presentan historial de diabetes. Así lo ha revelado un estudio de la University of Washington, de Seattle (Estados Unidos), según publica “Diabetes Care”.
Los investigadores analizaron una muestra de 1.017 mujeres posmenopáusicas, entre los 55 y 75 años de edad. De ellas, 218 tenían diabetes.
Del total de ellas, un 60% indicó que había sufrido un episodio, al menos, de incontinencia urinaria en el mes anterior. De ese 60%, un 8% presentaba incontinencia grave y un 14%, de moderada a grave.
Las mujeres diabéticas tenían dos veces más de probabilidades de experimentar incontinencia grave.
Etiquetas:
diabetes,
Incontinencia,
Menopausia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)